* Dana Scully , Fox Mulder, y William Mulder, son propiedad de Chris Carter POST-THE TRUTH * Los demás personajes son propiedad de mi imaginación. * Relato Shipper… ¡muy shipper!
LA VERDAD NOS HARA LIBRES IV
Por Gill
UNA NUEVA MANERA DE VIVIR, Y NUEVO MILAGRO DE VIDA
CAPITULO IV
UNA NUEVA VIDA Cielo, por tu luz, por esa caricia, yo seria capaz de rendir mi ser. Ya no tiene caso, mirar hacia otro lado, todo lo que espero, lo encuentro en ti. Siéntete segura, que no te quepa duda cuenta con mi vida y mi devoción, vivo para amarte para mi alejarme, es como quedar sin respiración. El cielo en tu mirada, cada madrugada es a donde pierdo mi confusión, y cuando estas ausente te abrazo a mi mente, cielo para sobrevivir… Mi cielo para poder vivir. D.A.R
CLINICA DEL PUEBLO
12:00 p.m.
Scully se encontraba como todos los días en el pequeño consultorio de la clínica. No se sentía muy bien, ya que durante toda la semana, tuvo malestar estomacal. Junto a ella se encontraba su ayudante, la enfermera Sarah, mujer joven, inteligente y muy capaz. De repente, un hombre gordo con cara de preocupación se apareció en la puerta
- ¡Por favor doctora Dales!, venga a ver a mi mujer, ¡pronto! –exclamo preocupado
- Cálmese señor – intervino Sarah
– ¿doctora?
- Vamos – respondió Scully olvidándose de su malestar, mientras rápidamente se había ya preparado para salir En solo unos instantes, se encontraban ya en la casa del preocupado hombre. Dentro, una mujer estaba a punto de dar a luz – Ya no hay tiempo de llevarla a la clínica, tendrá su hijo aquí – ordeno Scully
- Muy bien…
- ¿Lista? – pregunto la mujer pelirroja
- Todo listo doctora – respondió la enfermera Después del un largo tiempo, finalmente el hombre que esperaba afuera de la habitación de la mujer, respiro y sonrió al escuchar el llanto de un bebe. Dentro, Scully sonriente le entregaba el recién nacido a la mujer de cara cansada y feliz.
- Gracias doctora… gracias
- No tiene nada que agradecer señora… – respondió sonriendo levemente la pelirroja El hombre entro entonces y se unió a su esposa y a su hijo en un abrazo. Scully miro el cuadro que tenia enfrente y sintió muchas ganas de llorar. Siempre que atendía un nacimiento pasaba lo mismo. “vamos tonta, no te pongas sentimental…” – se ordeno mentalmente. Ambas mujeres de blanco regresaron a la clínica ya al atardecer. Mientras dejaba los aparatos médicos, la mujer pelirroja tuvo que sostenerse de una mesa cercana al sentir un ligero mareo
- ¡Doctora! ¿se siente bien? – pregunto Sarah
- Si… solo ha sido un mareo, no te preocupes Sarah, debe ser por que no he comido…
- ¿Segura doctora? Toda la semana ha tenido estos mareos… – Si, no te preocupes… hay que irnos ya a casa… – respondió Scully Mientras se dirigía a su casa en su modesto auto, Scully trataba de calmarse. – “no puede ser… debe ser algo que comí, ¡debe ser eso!, no debo ilusionarme… nadie mejor que yo sabe que eso es imposible… yo jamás podré tener mas hijos…” – pensó triste mientras abría la puerta de su hogar
- ¡No Dana!, no te ilusiones….- pensó en voz alta
- ¿No te ilusiones? A que te refieres … – la voz de Mulder que bajaba en ese momento las escaleras la interrumpió
- Oh, nada, en realidad… solo pensaba en voz alta… El hombre se acerco y la beso. Ambos se dirigieron a la cocina a preparar los alimentos. Después de platicar de como les había ido en el día, se sentaron en la mesa dispuestos a cenar – Todo el día de hoy tuve un antojo – dijo Mulder divertido mientras cenaba
– y no vas a creer que… Scully no le contesto. Solo lo miro. El hombre continuo
- Puedes creer que se me antojo crepas con chocolate… pero ¿quieres oír lo mas divertido? Me las imaginaba con semillas de girasol esparcidas… ¡Dios! ¡se me han vuelto a antojar! – concluyo sonriente el hombre El hombre dejo de hablar al mirar la cara seria de la mujer.
- Casi no has probado tu cena Dana… ¿te sientes bien?
- Si, solo que no tengo hambre, creo que algo que comí no me cayo bien al estomago – contesto seria Scully
- ¿Estas segura? –insistió Mulder – tengo la sensación que algo te preocupa y no quieres contarme… – No es nada, te lo aseguro… solo estoy cansada…
- Entonces, vamos ya a descansar… – le contesto Mulder mientras se paraba y la tomaba en sus brazos
- ¡Fox Mulder! ¿Que haces? – pregunto sorprendida ya en brazos del hombre
- Te llevo al cuarto, estas enferma, así que no quiero que te canses… La mujer lo miro y le sonrió. Apoyo su rostro en el pecho del hombre que amaba. Mientras subían las escaleras, Scully pensaba para ella – “Tener otro hijo… de Fox… ¡es imposible!… ¡Dios! Seria otro milagro…”- y comenzó entonces a llorar silenciosamente Mulder, con la mujer que amaba en sus brazos, sintió una gran alegría pero también una gran preocupación. Sabia que Scully le ocultaba algo. Lo que fuera, suponía que la mujer tenia sus razones para no contárselo ahora. Pero tarde o temprano lo haría. Entonces, abrió la puerta de la habitación y se introdujo en ella con su mujer en los brazos. La deposito tiernamente en la cama, y se quedo junto a ella, mirándola fijamente a los ojos. Se quedaron como ya era su costumbre, un rato mirándose, abrazados, sin decir nada. Solo llenándose visualmente el uno en el otro. En un movimiento, el hombre soltó el largo cabello rojizo de la mujer que estaba aprisionado y lo acaricio
- Entonces… ¿estas enferma? – hablo finalmente Mulder
- Solo me he sentido un poco mal, eso es todo – contesto la mujer
- ¿Y puedes decirme porque has llorado? – le dijo mientras llevaba su mano a uno de los ojos de Scully y los limpiaba tiernamente La mujer sonrió levemente sin dejar de mirarlo
- Lloro… de felicidad… – De felicidad… – repitió Mulder mientras se reincorporaba un poco y se colocaba sobre ella
– entonces, el que debe llorar aquí soy yo…
- ¿Tu? ¿Y porque? – pregunto la mujer
- Por tenerte aquí, a mi lado… por poder acariciarte todas las noches, por amanecer contigo… por estar con la mujer que mas he deseado en el mundo… Scully callo un momento. Después de esto, tímidamente dijo
- ¿Aun… te gusto? El hombre se sintió extrañado ante esa pregunta
- ¿A que viene esa pregunta? Sabes que me encantas, eres todo para mi…
- Y si algún día ves a otra mujer y te gusta más… – insistió la pelirroja
- ¿Pero que dices? – la interrumpió sonriendo el hombre
– para mi no existe otra mujer en el mundo, solo tu Dana… tu eres todo, todo para mi… La pelirroja paso una de sus manos por unos rebeldes cabellos castaños que caían sobre el rostro del hombre, y los acaricio.
- Somos… – dudo la mujer un segundo
- ¿una familia? Mulder la miro y sintió en ese momento adorarla un poco mas
- ¿Una familia?… Lo somos, somos una familia, tu y yo…
- Aunque nunca… – dijo con temor la mujer
- ¿nunca podamos tener más hijos? Sin dejar de mirarla, Mulder comenzó a acariciar el rostro de la mujer
- Sabes que eso a mi no me importa… solo estar junto a ti…
- Pero los hijos son importantes… – insistió Scully
- Tenemos un hijo Dana, aunque no este físicamente en este lugar, sabes que permanece aquí… – dijo señalando primero el corazón de ella, y después el suyo La mujer sintió que nuevamente una lagrima rodó su mejilla. Mulder la enjugó con su mano tiernamente y después poso esta en los labios de la mujer. El hombre le susurro muy cerca del oído
- Se lo difícil que es para ti vivir sin William… lo es para mi también… pero aun tengo la esperanza en que si el no esta con nosotros, es por algo… por que el esta bien, donde quiera que se encuentre… y también confío en que algún día volveremos a el…
- Lo siento Fox, no quería volver al tema, se que te hace daño… que nos hace daño hablar de esto… – susurro también la mujer
- No importa Dana… no se que fue lo que paso que hizo que te pusieras así… tan triste… solo quiero que estés segura que si yo sigo aquí, si yo sigo vivo… es solo por ti… por ti que eres… eres mi cielo…
- Gracias… – contesto conmovida Scully –a mi también solo me importa estar junto a ti… tu eres mi luz… Y Mulder no la dejo terminar, depositando un tierno beso en sus labios. Así se quedaron un momento, saboreándose mutuamente. Después se abrazaron nuevamente.
- ¿Te he dicho que te amo? – susurro Mulder
- No mas de lo que te amo yo… – contesto Scully Ahora, unieron sus labios en un beso mas apasionado. Y se quedaron ahí, amándose. Scully olvido en brazos de Mulder su actual sospecha, y el hombre, saboreando el momento, olvido su preocupación, entregándose mutuamente a la felicidad.
**** AL DIA SIGUIENTE ESCUELA DEL PUEBLO
12:00 p.m.
Mulder se encontraba dentro de un salón de clases. Sus alumnos, chicos entre 15 y 17 años lo miraban atentos. Al parecer, el hombre los tenia totalmente absortos en el relato que les estaba contando. En la clase de ciencias sociales, se estudiaba el comportamiento del hombre en situaciones extremas. El ex–agente, experto en esto, se apasiona en su relato haciendo que todos los muchachos estén en la orilla de su asiento. De repente, todos saltan al escuchar un toque en la puerta. El hombre sonrió al ver la reacción de sus alumnos. Se dirigió a atender el llamado de la puerta, pensando que debía ser el director con algún mensaje. Al abrir la puerta, se encontró con una visita sorpresiva.
- ¡Sharon! ¿Que haces aquí? – pregunto sorprendido
- Hola William… vine a platicar contigo – saludo coquetamente la rubia mujer
- ¿Ahora? Estoy en clase, lo siento pero no puedo – dijo el hombre mientras se disponía a cerrar la puerta Antes de que la cerrara, la rubia tomo con una mano la puerta evitando que lo hiciera
- En realidad no voy a quitarte mucho tiempo William, solo quiero platicar contigo sobre algo que te interesa…
- No puedo – se negó serio el hombre – será en otra ocasión
- Escucha, se que ahora estas trabajando… pero te espero hoy en mi casa como a las ocho de la noche, ¿te parece? Mulder sonrió y la miro fastidiado.
- A esa hora ceno con mi esposa, no puedo… – De tu esposa es de quien quiero hablar – cometo sonriente Sharon – de Katherine… ¿o debo decir Dana? Ahora la mirada de fastidio se convirtió en sorpresa. El hombre, sin saber como reaccionar ante lo que estaba escuchando, salió completamente del salón y cerro tras de si la puerta.
- ¿Qué… que dijiste? – Lo que oíste – respondió segura la rubia – entonces te espero esta noche, en mi casa… – No… no te entiendo…
- Vamos William, no trates de disimular conmigo – aseguro la mujer mientras tomaba su hombro coquetamente
- No se a que te refieres… – hablo inseguro Mulder
- Adiós William – se despidió sonriente Sharon mientras le mandaba un beso al aire – hablaremos tranquilamente en la noche… ¡ah!, por cierto, lo mejor será que no le cuentes a tu esposita, no la queremos preocupar ¿verdad? Y diciendo esto, la mujer rubia salió de la institución. Mulder se quedo un rato recargado sobre la puerta del aula. No entendía lo que acababa de pasar. Estaba a punto de correr tras la mujer rubia cuando un alumno lo detuvo de sus intenciones. – ¿Profesor… podemos salir?
- No… aun no termina la clase, entremos – contesto serio el hombre En tanto, en la clínica, Scully tenia en sus manos un papel. Se encontraba sentada y sus ojos verdes estaban inundados de lagrimas. Junto sus labios, como acostumbraba a hacer cuando contenía alguna emoción y pensaba para ella – Dios, no es posible… estoy embarazada… otra vez… Entonces, mientras seguía llorando silenciosamente, una sonrisa se formo en sus labios. Llevo una de sus manos a su vientre
- ¿Puede un milagro darse dos veces? No lo se… pero te lo agradezco Dios mío, ¡gracias por esta nueva oportunidad!… te juro que esta nueva vida que llevo en mi vientre será la mas amada, la mas cuidada, por mi… y por su padre… Mientras miraba nuevamente los resultados de los exámenes practicados por ella misma, y ahora tocaba con una mano la cruz que pendía de su cuello, se perdió en sus pensamientos nuevamente
- Si me estas brindando la oportunidad de tener esta nueva vida en mi, es una señal de que esto no terminara así, de que la vida continuara, que aún existe una esperanza… ahora mas que nunca luchare por la vida, por la vida de William, por la de Fox, por la mía, y por esta nueva vida que se esta formando dentro de mi, te lo juro Señor… Entonces se levanto y guardo sus exámenes. Pensó en la sorpresa que esto representaría para Mulder. Y pensaba también la manera de decírselo. **** Por la tarde, ambos ex –agentes se reunieron para comer. Mulder pudo notar una enorme alegría en Scully. Cuando el entro a la casa, la mujer lo recibió con un enorme abrazo que le robo la primera sonrisa del día. En cambio para el, la visita por la mañana de Sharon lo tenia sumido en una profunda preocupación. Pensó que lo mejor seria investigar primero que se traía entre manos la rubia, antes de preocupar a Scully. Esta interrumpió sus pensamientos
- Ahora tu eres el que no ha probado su comida, ¿es que me quedo tan mal?
- No… no es eso – respondió Mulder
– ahora soy yo el que no tiene hambre… Scully lo miro. En ese momento quiso contarle, abrazarlo y besarlo. Pero pensó en una mejor manera de hacerlo
- Y… ¿a que hora vas a llegar? El hombre tosió el agua que estaba tomando – ¿Hoy?, sabes Dana… voy a salir en la noche con unos compañeros de la escuela…
- ¿Pero llegaras temprano? – insistió la mujer
- No lo se… – entonces se levanto de la mesa
– pero si no quieres que vaya… no lo haré…
- ¡Oh no!… ve, solo prométeme que vas a llegar temprano, tengo algo para ti…
- ¿Algo para mi? ¿Y que es? – pregunto Mulder
- Una sorpresa – sonrió Scully
- ¡Una sorpresa! – exclamo el hombre – ¿y me va a gustar? – Eso creo… bueno, espero que te diviertas, te voy a esperar a cenar… Mulder entonces dejo su plato en el lava trastes. Le dio la espalda a la mujer y se sintió muy mal por mentirle. Entonces pensó que era lo mejor, para no preocuparla. Vería a Sharon rápidamente y llegaría a cenar con Scully para contarle. Entonces, el ruido de un plato al caer lo hizo volverse de sus pensamientos. Miro a Scully en el suelo. Sintió que el mismo suelo se le hundía al mirarla ahí. – Dana… ¿que tienes? ¿Te sientes mal?
- No… es normal… – contesto sonriente la mujer
- ¿Que es normal? – pregunto alarmado nuevamente – Supongo que es por tanto trabajo… – trato de disimular la pelirroja
– no te preocupes…
- ¿Que no me preocupe? ¡Dana, te acabas de desmayar!… toda la semana has tenido malestares, no has comido, y ayer en la noche…
- Ya estoy bien – dijo la mujer mientras se reincorporaba con la ayuda de Mulder – ¿Segura? ¿quieres recostarte?
- No, estoy bien Fox… anda, ve a tu cita… El hombre recordó entonces la dichosa cita. Si antes estaba preocupado, ahora estaba mucho mas al sentir que la salud de la mujer que amaba no era del todo buena.
- Mejor no voy… y tu no vas a la clínica… nos quedaremos aquí toda la tarde…
- No Fox, ya te dije que yo estoy bien… además no puedo faltar hoy, tengo varias citas, así que nos vemos en la noche temprano, ¿esta bien? El hombre no respondió. Solo afirmo la cabeza afirmativamente mientras abrazaba a la mujer. Algo le decía que se avecinaba algo no del todo agradable.
**** RESIDENCIA STANTON
8:00 p.m.
La hora de la cita fijada por Sharon llego. A pesar de vivir a una calle de su casa, Mulder llego en su camioneta porque era obvio que no se iría caminando hacia su reunión ficticia con sus compañeros de trabajo. Fastidiado, miro la casa y finalmente se decidió a tocar. La rubia mujer abrió la puerta
- Sabia que no ibas a faltar… – Sabes Sharon, tengo mucha prisa… así que dime, ¿que quieres?
- Pero pasa, no lo vamos a discutir aquí afuera, ¿no crees? – dijo coquetamente la rubia mientras le indicaba que entrara a la casa Mulder se quedo un momento sin moverse. Algo le indicaba que no lo hiciera, sin embargo, era mas importante saber porque Sharon sabia el nombre real de Scully. Entonces finalmente entro a la casa
- ¿Y tu hermano Hal? – No se, y en realidad en este momento es lo que menos me importa, me dijo que tenia una cita… El hombre se sintió entonces mas incomodo. Pregunto ansioso
- ¿Y bien? ¿De que querías hablarme?
- Vamos William, no seas apresurado, primero tomemos una copa, ¿no te parece? – le dijo mientras le ofrecía una bebida Mulder no la tomo. Serio, le dijo
- Escucha Sharon, dejémonos de tonterías… ¿porque te dirigiste a mi esposa con el nombre de Dana? – Pero toma primero, anda, si no lo haces no te lo contare… Entonces, Mulder tomo su copa y bebió un sorbo. La mujer también lo hizo y lo miro divertida mientras se acercaba seductoramente hacia el
- Es lo que yo digo William… dejémonos de tonterías… tu me gustas, me gustas mucho, y yo se que no te soy indiferente… El primer impulso de Mulder fue alejarse de ella, pero no lo hizo. La mujer entonces se acerco peligrosamente al rostro del hombre.
- Eres tan atractivo… muero por que me estreches en tus brazos, me tienes loca… En el momento en que la mujer acerco sus labios, y cerro sus ojos, pensó que finalmente el beso que tanto soñó llegaría. De repente, sintió las fuertes manos del hombre que la tomaban de los brazos y la alejaba de el, cayendo esta a un sillón.
- Eres patética Sharon – dijo el hombre sonriente – inventar todo esto para hacerme venir… La mujer furiosa se levanto.
- ¡No te hagas el ofendido!, si viniste hasta acá es por algo, yo te gusto…
- ¿Gustarme? – pregunto divertido – aunque fueras la única mujer en el mundo, jamás lograrías nada conmigo… yo amo a mi esposa, ella es la única mujer que existe para mi… Entonces, la mujer sonrió maliciosamente
- ¿Tu esposa? No me hagas reír querido William, se que no están casados… Mulder entonces trato de controlarse. Fingiendo indiferencia comento – No se a que te refieres, y si eso era todo, me voy, porque tengo que llegar a cenar con la mujer que amo Dispuesto a salir, el hombre camino hacia la puerta de la casa. Entonces, comenzó a sentirse mareado, y escucho la voz de la rubia
- William querido… no podrás irte, por lo menos no esta noche, la pasaras conmigo… Entonces, el hombre cayo de rodillas mientras trataba de reincorporarse. Esa sensación no era desconocida para el, ya que sufrió varias veces de esto cuando trabajaba en el FBI
- ¿Que… que me diste? – pregunto mientras se llevaba la mano a su garganta – Algo para que duermas bien amorcito – se acerco a el y trato de ayudarlo a incorporarse acercándolo a un sillón
- No… déjame… yo ya… me voy – fue lo ultimo que pudo decir antes de perder totalmente el conocimiento La mujer sonriendo maliciosamente lo dejo en el sillón, y lo miro – Creo que hoy tu esposita Katherine… o debo decir Dana, no contara esta noche con la presencia de “su esposo”…
* Continuará… A los que se tomen la molestia de leerlo, a todo el que estuvo, y aquel que a pesar del tiempo sigue aquí, un beso x. cualquier comentario, duda o reclamación: gill_xc@yahoo.com.mx